El sábado pasado pasé por el Arenal y vi que había un montón de gente. El motivo es que se celebraba el Konpartsero Eguna 2011 (día del comparsero). Las comparsas de Bilbao o Bilboko konpartsak son una especie de cuadrillas o peñas que participan activamente en la organización de las fiestas. Cuando llegué se estaba celebrando el concurso de pintxos, cuyas normas eran las siguientes:
Hay que presentar 4 pintxos iguales
Ingredientes: morcilla, manzana y setas + 2 ingredientes libres + base + (aceite + sal + vinagre...).
Hay que hacerlos in-situ
Se tendrá en cuenta la decoración del pintxo pero no la del plato
Rico rico, y con fundamento
Pequeños en tamaño, pero grandes construcciones
Concursantes dando los últimos toques
El jurado entregado a su durísima labor
"Es difícil elegir al ganador, tendremos que volver a probarlos todos"
Fue muy duro ver y oler todo aquello tan cerca de la hora de comer y que no me dejasen probar. Además, para empeorar los rugidos de mi estómago, a pocos metros de allí las distintas comparsas estaban preparando unas cuantas paellas para comérselas luego en pleno centro de Bilbao. ¡Estos sí que saben montárselo bien!
Preparando las verduras. No sabían si les iba a caber luego el arroz
Estos optaron por echarle langostinos
Preparando la carne
Realmente espectacular
La verdad es que el olor que desprendían aquellos fogones era maravilloso. Tanto que volví rápidamente a casa porque estaba salivando tanto que podían haberme confundido con el perro de Pavlov.
Hace unos cuantos días, el 25 de Junio para ser más precisos, aproveché que hacía un día espléndido para darme una vuelta por Bilbao.
Un cielo límpido y cristalino
Al acercarme al puente Euskaduna vi que en el museo marítimo había varios barcos.
Obsérvese los "varios barcos" al fondo de la imagen
Me pregunté a mi mismo cual era la razón de que hubiese tantos barcos en la ría y vi este cartel:
Parecen dos bes..
Más tarde mi padre dijo que se trataba de la regata Burdeos-Bilbao (de ahí las 2 bes) pero en aquél momento no me importó no saber la razón exacta de que aquellos barcos estuviesen allí, tan solo me dediqué a disfrutar de ver la ría tan animada y viva. Les dejó con algunas fotos que saqué.
En la entrada de la biblioteca a la que a veces suelo ir hay desde hace mucho tiempo una de esas máquinas que sirven para envolver los paraguas con una bolsita de plástico y evitar que mojen el suelo. "Kasapon", pone que se llama. En principio no me fijé mucho en ella. O sea, si que me pareció curiosa, práctica y todo eso, pero tampoco le di mucha importancia. Y hubiese seguido así de no ser por dos hechos:
1.- Un día me dio por aprenderme los silabarios japoneses (sí, soy muy raro y tengo demasiado tiempo libre). Por aquella época un amigo mío se había marchado a Japón y me había hablado del katakana y del hiragana, por lo que me pareció interesante saber escribir silabas en japonés (aunque en realidad lo que quería era saber escribir/leer/entender kanjis. Ingenuo que era entonces, no sabía lo que hacía). Con los silabarios medianamente aprendidos en mi cabeza, vi aquella máquina y me emocioné al poder entender que ponía "pon" (en realidad ponía "傘ぽん", pero lo único que entendía y entiendo es el "ぽん", que se lee "pon". Más tarde aprendí un poco de vocabulario y supe que paraguas se dice "かさ", "kasa", así que deduje que el kanji "傘" quiere decir paraguas - chúpate esa Sherlock Holmes - y me emocioné todavía más. Soy un hombre que se emociona fácilmente, como habrán podido comprobar).
2.- Un tiempo después me dio por "escribir" un blog, así que me pareció interesante hacerle una foto para comentarlo después por aquí.
Esta foto la hice en noviembre del año pasado, pero fui postergando escribir sobre ella semana tras semana, mes tras mes, y al final se quedó en el tintero. Hoy, he decidido seguir una buena recomendación y rescatarla de algún rincón polvoriento del disco duro. Pinchando aquí pueden comprobar dos cosas: que el modelo es igual que el de Japón, y que este post no es nada original. Y como no se me ocurre nada más que añadir me despido con una canción. ¡Gracias por leerme!
Pd: Perdonen por la calidad de la foto, pero es que la hice a toda prisa para evitar que los conserjes que estaban en la entrada se fijasen en mi. Vergonzoso que es uno.
Hace mucho tiempo, en una galaxia muy muy lejana... (espera, creo que eso no iba así. Me he debido de liar con algo. Mejor vuelvo a empezar).
Hace algún tiempo (y con algún tiempo me refiero a principios de diciembre del año pasado) me encontré con un montón de puestos a la orilla de la ría, entre el puente del Arriaga y el puente del Ayuntamiento. No tengo muy claro de que iba la feria, estuve buscando algún cartel que lo explicase pero no vi ninguno. Tampoco en Internet conseguí encontrar nada. De todas maneras muchos vendedores iban vestidos de manera tradicional, muchos con txapela o vestidas de aldeanas, algún catalán con barretina y hasta algunos vestidos con trajes árabes.
Hice algunas fotografías pero como comprobaran muchas me salen borrosas. Igual es porque la cámara no es muy buena, o igual es porque tengo la manía de mover la máquina antes de que se haya acabado de hacer la foto, todo puede ser. De todas maneras les pondré algunas a continuación. Espero que les gusten.
Como era día festivo y salió el sol después de un fin de semana sin dejar de llover aquello estaba lleno de gente:
Fiesta + sol = gente a mogollón
Había varios puestos de artesanía:
Jabones, bálsamos y perfumes
Cuero y marroquinería
Jarrones de madera
Pero lo que a mi realmente me gustaron fueron los puestos dedicados al noble arte del yantar:
Embutidos tradicionales
Mhhhhhhhh, rosquillas
Dulces árabes
Pinchos morunos
Miel y queso
Todo tenía una pinta exquisita y aquello olía gloria, pero como la comida ya estaba hecha y nos estaba esperando en casa no probe nada. El año que viene tendrá que ser, si es que vuelven.
El día 21 de Diciembre se celebró en Bilbao (además de en muchos otros municipios vascos) la feria de Santo Tomás. Por lo que he leído, el origen de esta fiesta está en que era el día en que los baserritarras pagaban la renta a los dueños de los baserris y aprovechaban para vender sus productos en la ciudad.
Según me comenta mi aita, cuando él vino a Bilbao se celebraba pero era sólo un pequeño mercado que se ponía en la Plaza Nueva. Dice que el apoyo de la caja de ahorros ha hecho que se convierta en la fiesta que es hoy. Yo creo que algo de razón tiene, pero lo que realmente pienso que la ha hecho una feria importante es que es una fecha próxima a Navidad y la gente tiene una excusa para reunirse y comer talo con chorizo (y sobre todo beber sidra) en un dia que no es festivo pero que está muy cerca de las vacaciones de Navidad. Recuerdo que cuando estaba en la universidad y tenía clase por la tarde, el día 21 de diciembre unos cuantos venían más contentos de lo habitual. Y mientras paseaba por la feria ví muchos estudiantes y cuadrillas de personas que probablemente tuviesen que volver a la tarde a trabajar "repostando" alégremente.
Este año llovió y se acercó menos gente de la habitual, pero aún así las fuentes oficiales dicen que unas 125000 personas acudieron este año al mercado. Saqué algunas fotos, pero entre la lluvia, la poca luz y la poca soltura del fotógrafo no tienen demasiada calidad. Espero que les gusten.
Venta de gallos
Remolachas, escarolas, nueces...
...tomates, cebollas pimientos...
...más pimientos (como para una piperrada)
Bonitos colores de la huerta
El paraíso del carnívoro
Preparación del talo
Varias tortas de maíz apiladas
Gente esperando para mover el bigote
Alubias y chorizo, insuperable combinación
Manzanas, nueces y kiwis de caserío
Arreglos florales
Distintos tipos de pan (bollos preñados, pan de nueces, empanada...)
Hombre haciendo una demostración de cómo se hace la mantequilla
Leche sin aditivos, de la vaca a su mesa
Caracoles
Helechos...
...colocados en tejas
Respecto a los helechos, una señora le preguntó al vendedor si no daban nada (refiriéndose a si tenían flor) a lo que éste le contestó con simpatía, "señora, son bonitos. Además, que quiere que den ¿billetes?".
Y para despedirme con ambiente les dejo unas bilbainadas. Que las disfruten.
Pd: Al final no compre ningún talo porque no tenía mucha hambre, pero me quede con las ganas de probarlo. El año que viene será.